Friday, August 17, 2018

Yurimar. El mago caballero.


Yurimar
 El Mago caballero




Capitulo 1


Un tropel de caballos entra a la ciudad, liderados por Hereth y Godesha. Ambos caballeros de Micenas; Rey de la ciudad del agua, la principal de las 7 ciudades hermanas: La ciudad de las ruinas, Nagranda, Matagalpa, La ciudad de los leones. La ciudad del viento, y la ciudad de las flores.  En cuanto entran; las mujeres retiran a sus hijos que jugueteaban en la calle, cierran sus puertas, y en un parpadeo la ciudad queda desierta.
-¡Al borde de una guerra y estos mocosos dando falsas alarmas!- vociferaba el caballero de cabellos negros- La gente nos mira como locos. Salimos en tropel y regresamos con el rabo entre las patas, solo cansamos a los caballos.
-Cálmate Hereth, de ser cierto, estaríamos bajo ataque con flechas incendiarias y asesinando caballeros de tierra.
-¡Tienes razón! pero te juro que si la próxima es una falsa alarma…iras tú solo.-responde con su voz grave el atractivo hombre.
Hereth tiene cabello negro. De barbilla afilada, y buen ver. Sus profundos e hipnotizantes ojos negros  miran con el ceño fruncido. Su armadura es dorada y en el centro del pecho un elaborado león. Godesha era algo más regordete que musculoso. Sus enmarañados cabellos color trigo rompían al viento y sus ojos verdes vislumbraban el horizonte su aljaba y su arco de oro a sus espaldas le daban un aire regio y señorial.
La ciudad del agua, la más importante de las siete ciudades hermanas. Tenía una enorme laguna en el centro, de allí dependían unos acueductos hasta llevar el agua hasta los siete puntos de la ciudad donde era almacenada en los cenotes o piscinas sagradas. Las casas fueron construías alrededor de la laguna y en la colina principal descansaba el castillo del rey, pero al centro de la ciudad, justo cerca de la tercera laguna estaba la gran torre del castigo, llamada también la torre maldita, casi perdida en la muchedumbre de casas de pajas.
-Esa torre siempre me ha causado mala impresión -dice Hereth. – has oído lo que se dice de ella…allí permanece en cautiverio el mayor enemigo del rey… el asesino de su hermano Sadiel ¿Por qué el rey no lo ejecutó? –pregunta entre sarcástico e irónico el esbelto joven leones. Y él mismo responde en un ligero monologo- Recuerda mi querido Godesha, el rey Micenas es muy generoso, pero creo que es alguien muy importante para perdonarle un magnicidio ¿No te parece?

Al entran al castillo, un mozuelo de unos catorce años los espera:
-¿Qué tal la misión? ¡Casi no dilataron!.
 –Solo nos molestaron para cansar a los caballos –responde Godesha algo rezongón
 - ¿Van a comer? Jaky trajo nacatamales.
- ¿De dónde los consigue? cada vez que sale a misión regresa con algo- dice Hereth tomando un humeante nacatamal que el chico le ofrece listo para engullirlo
-coman con confianza los trae de la señora del Mombacho.  Aquella anciana de Rivas  ( la ciudad de las ruinas) que vive sola con su nieto.
-¿La bruja?- continúa con su acidez Hereth.
Una gruesa voz lo reprende: -¡No es ninguna bruja!… ¿Distinguirías a una si la tuvieras tocando tus ojos?- Es Jaky un descomunal hombre con un raro tatuaje en forma de equis cubriendo gran parte de su cara. Jaky es el jefe de los caballeros, esta vez yace en ropa de entrenamiento. Los caballeros se han despojado de sus respectivas armaduras y se han sentado en el rústico comedor de madera.
Jaky acaba de comer y devuelve el plato al muchacho, Hace la pregunta de rigor: -¿Falsa alarma otra vez? El rey debería invadir a La ciudad de tierra de una vez y acabar todo esto.
Godesha devorando su alimento contesta: -No hay recursos para eso. Nos debemos conformar con defendernos de esos sátrapas.
La luz del atardecer se refleja en la mirada de Jaky y sus enormes ojos negros parecen dos antorchas, su robusto cuerpo marcado por las batallas descansa en el tosco butacón de cuero. Éste, algo adentrado en años sabe que ha tenido suerte de vivir tanto, pero a la vez desea el descanso.  Toma poco a poco su café amargo mientas los jóvenes degustan su cena.
-La princesa Luna se agravó –dice serenamente el Juvenal el joven mozo, mientras acomoda su humanidad en un banco del otro lado de la tabla de desayunador.: -Si sigue así el rey no tendrá más remedio que rendirse.- ¿Y entregar el reino a la ciudad de agua?- replica Jaky
 – No lo hemos derrotado por que el rey no quiere-responde rápido y tajante Hereth-sabe que en la ciudad de agua hay una maldita bruja que les está ayudando con sus brujerías , pero también sabe que la ciudad de agua quedaría  devastada y no sobrevivirían. Alzando la taza de café: ¡larga vida al rey Micenas!
Los demás caballeros ríen de su ocurrencia.
Mientras tanto en el palacio de Micenas, en una enorme habitación decorada con la más exquisita elegancia; Un grupo de médicos examinan a una joven que yace casi inerte en su lujosa cama. Su majestad, un robusto hombre entre cano de noble aspecto observa desde un sillón tras unos delicados velos.
El grupo de médicos se levanta y entre susurros debaten el diagnóstico.
-¡Su majestad!– toma la palabra el más anciano. -su alteza está padeciendo de terribles dolores causados por…
- El anciano rey levanta la mano mientras sostiene la cabeza  semi -inclinada en la otra y dice en tono grave: -¡Aléjense de mi vista! Médicos de que, ya sé que la niña está enferma lo que necesito es su cura.
Los doctores no saben que decir, otro se atreve a decir:
-¡majestad!¿y si se tratara de algún… hechizo de parte de sus enemigos?
A lo que el rey levantándose de su silla le contesta: -¡ALÉJENSE DE MI VISTAAA!
Una vez solo con la niña, el rey se quita la corona y la coloca al lado de la cama y dulce mente besa en la frente a la joven, que pálida y suave dormita en sus lujosas almohadas, una sombra observa desde la ventana, es el gallardo caballero Young Kells. Tiene el cabello largo que a la luz parece verdoso. Enormes ojos almendrados color aguamarina. Alto y fornido. Lleva su ropa de entrenamiento.
Así de silencioso corre sobre los tejados de las casas en dirección a las cabañas de los caballeros.
Entra sin saludar ante la mirada inquisidora de sus colegas sube las escaleras, y así a cómo llegó, sale desprendido como desaforado.
 -¡Hey! Young kells, ¿Dónde vas?,  ¡Recuerda que hoy te toca vigilar la guardia! –Grita con ira Jaky -¡No te preocupes! solo saldré un minuto-contesta Young y sin voltear se aleja
-No se preocupen -dice el joven escudero-Yo tomaré su guardia. Godesha se levanta y toca suavemente el hombro del jovencito: -Tienes más sentido de responsabilidad que muchos que conozco, serás un gran caballero.
Desde la torre un hombre alto, delgado de severa mirada y avejentado por el sufrimiento, observa el movimiento de las estrellas con un enorme telescopio de bronce, pone sus apuntes en un librito. Es muy atractivo a pesar de lo demacrado y viejo que está. Un joven de buen aspecto termina de cenar: -¡maestro, si no comes te vas a enfermar! –no te preocupes Yurimar, ya casi termino. Estos apuntes son necesarios.-Deja de escribir y comienza a comer. También es necesario que descanses, de lo contrario ¿quién llevará el trayecto de las estrellas? El anciano lleva los dedos llenos de anillos de oro. Y un elegante traje azul.- Yurimar ¿Podrías bajar por agua? –interpela apresurado el hombre como si algo lo sorprendiera
El joven baja por las escaleras con las cubetas, cierra la puerta de la torre y se adentra a un caserío.
-Tendrá que ir hasta la plaza por el agua ¡Quién soy para recibir a un caballero de su majestad!
El mago no está solo Young kells aparece casi de la nada dentro del cuarto.
-No tengo tiempo para sarcasmos Archimago, la princesa Luna está empeorando, los médicos no tienen cura para su enfermedad.
-¿Se podría saber que quieres que haga?, si el rey sabe que te ayudo me asesina, no entiendes mi situación ¿verdad? No puedo usar magia. Hace años cometí un error por el cual pago prisión perpetua. A los que practican magia los queman vivos.  El rey creerá que yo provoque la enfermedad.
El Archimago toma una silla y sienta al atónito caballero, que con tono sollozante le suplica:
 -¡Debes conocer algún hechizo, algo para salvarla!
 El mago algo más sereno contesta: –Young kells, la cosa no es tan sencilla
– Tengo suficiente dinero, cuanto quieres.-gime el joven, mientras saca un costalito lleno de monedas.
- ¡Tonto caballerito! –Responde el mago esbozando una sonrisa- ¿Quieres comprar la vida de la princesa?  Tu sucio dinero no me hace falta -y diciendo eso se vira, da la espalda al joven y con toda autoridad le despide-toma tu oro caballero, no deseo ayudarte. -El joven se tira de rodillas y arañando el piso de madera grita:- ¡LA AMO, DARÍA MI VIDA POR ELLA!
- ¡ELLA NI SIQUIERA SABE QUE EXISTES! –Vocifera el Archimago, y prosigue- crees que se enamorara de ti, ¡iluso! Y piensas que el poderosísimo rey de la ciudad del agua,  daría a su única hija a un triste caballero  sin futuro
– ¡No me importa que ella no sepa que existo! ¡No me importa siquiera que el rey se la dé a un sultán  por esposa! No me importa si la hace monja y la consagra a Dios, solo deseo verla sana y que sea feliz.
El joven llora amargamente  tratando de detener su dolor ante el mago, quien se conduele del muchacho y lo incorpora diciéndole:
-Ven mañana temprano con ropas blancas, no traigas nada de metal, que nadie te siga y, no tengas miedo.- A lo que el joven contesta levantando su mirada del suelo –no me conoces Archimago no le temo a nada - el mago contesta con mayor autoridad:-¡caballero… aun no conoces el miedo!
Al llegar la madrugada el joven saca un cofre de debajo de su cama. Por fortuna tiene su propio cuarto, algunos de los privilegios de vivir en el palacio. El joven coloca el cofre en su lugar solo ha sacado un puño de monedas y las hechas en un costal con sus iniciales bordadas Y. K. 
El día es hermoso, las gallinas cacareando y los chicos correteando a los pollitos, Jaky, el corpulento jefe de caballeros tiene una pluma en la mano y está distribuyendo los roles a cada quien:
-Godesha, te quedaras en la ciudad. Hereth, prepara tu caballo iremos a ver a los soldados de la frontera sur y… ¿alguien ha visto a Young kells?, tiene que entrenar a los nuevos reclutas. Una mano arrebata el papel que Jaky sostenía mientras le dice:
 -no te preocupes tengo todo bajo control.
- No sé qué has estado haciendo, pero debo entregar mi informe a su majestad, y tú no has cumplido todos tus deberes, incluso  Juvenal, siendo un joven recluta ha hecho la ronda por ti tres veces.- reclama enérgico el caballero.
-No te preocupes Sir Jaky (decía mientras subía a su caballo) estaré acá temprano, es un día demasiado bello como para desperdiciarlo en peleas. 
 Pocos minutos después Young kells está en la puerta del Archimago, pero este antes de abrir le pregunta desde adentro: -¿vienes solo? ¿Hiciste lo que te pedí? - El joven contesta:-si hice todo lo que me pediste.
 -¡Tira esas monedas niño necio!
Young está sorprendido ¿cómo sabía que llevaba ese dinero? qué más da, son solo unas cuantas monedas. Y las arroja por una ventanilla de ventilación, cayendo en un pajar. Por fin el mago abre la puerta, pero para sorpresa del joven, la puerta se abrió sola. Con algo de asombro entra, pero una súbita caída lo aturde. El mago con su poder cierra la puerta y un enorme tronco levitado por el mismo mago la tranca por dentro.
El muchacho quiere levantarse del piso pero otra ráfaga lo envía directo a una especie de camastro, el joven está confundido ¿Qué son esas fuerzas invisibles que lo dominan? Poco a poco el mago se acerca con un vaso negro en la mano:-¬ ¿Quieres continuar con esto?- le pregunta al joven. Y este muy convencido de las consecuencias dice  secamente y en alta voz… SÍ.
El mago apura el líquido a los labios del caballero que de inmediato lo devuelve. El mago se gira y de un movimiento de sus manos ata de pies y manos a Young kells. Ahora el joven está a merced del mago y este sin perder el tiempo, descubre el pecho del joven y dibujando sobre él, unas extrañas figuras con plumas de quetzal mientras le dice casi en trance:
- Tu vida y su vida serán una. El día que tú mueras ella morirá. Desde ahora sus vidas serán ligadas para siempre. Unidos eternamente y sin poder tocarse, luna y sol, mar y tierra. Noche y día, agua y fuego. La misma alma, la misma esencia. (Ata un hilo rojo a la muñeca derecha del joven)
Afuera en la ciudad todo marcha normal, Yurimar camina por las calles, pronto vera a su hermana y esto lo emociona mucho. Hace un año que no se ven. No sabe porque su familia no puede estar junta, con solo trece años y sabiendo que su padre es mago, le es muy difícil. La gente del pueblo es comprensiva y lo saludan cariñosamente. Saben que su padre está preso por algún motivo injusto y eso despierta la bondad de los sencillos. Algo llama la atención del joven, un tropel de caballeros corre hacia la ciudad. Lo primero que piensa en es su padre y mira hacia la torre una enorme luz.
-¿Magia? ¡Pero qué demonios! -Trata de correr pero los caballeros están sobre él.
Yurimar no solo es aprendiz de mago, también es aprendiz de caballero y agarra a un caballo por las patas y lo tira con todo y jinete. Se apresura a llegar pero otro caballo le pasa por encima dejándolo medio aturdido.
A unos pocos Kilómetros, una desaliñada chica de vestidos que alguna vez fueron rosas, camina lentamente mientras habla sola:
 -Matar es pecado, matar es pecado… Yurimar será mejor que tengas una buena excusa… camina decían es bueno para la salud decían 
Un caballero con una extraña armadura con uniforme grita:-¡hacia la torre, que no quede nadie vivo! La joven que caminaba a media carretera solo logra esquivar por milésimas a la horda desenfrenada. Se golpea contra el suelo y queda semi inconsciente.
Las campanas de la iglesia comienzan a sonar, alertando de la invasión de los térreos. La gente corre despavorida. Toman las mujeres a sus niños y entran de bruces al santo templo. Los monjes solo levantan los brazos al cielo, no pueden hacer nada más que orar. Mientras que en la torre el mago en trance efectúa un rito extraño sobre el joven caballero que también en trance es sacudido por violentas convulsiones.
Tres caballeros suben a la torre. El mago está tan concentrado en el hechizo que no nota su presencia, de pronto, nota sangre chorreando en el piso, se pregunta qué es esto, se mira las manos y ve con asombro que es su propia sangre. Se vira, y ve a los tres caballeros que tratan de entrar. El mago ha sido atravesado por una espada. De pronto da un fuerte grito y de la torre sale un enorme chorro de energía que ilumina toda la ciudad. La energía expulsada cruza rápidamente el cielo y cae sobre la inerte princesa Luna  que se levanta de súbito y vuelve a caer desmayada sobre su cama.
La torre ha quedado destruida por completo. Las casas arden, y todos en la ciudad de agua están aturdidos y desorientados, los caballeros de Micenas  han llegado tarde. No hay nada que hacer, solo buscar y socorrer a los heridos. Godesha está en la torre, pero primero sacarán a las personas de las casas de alrededor. Yurimar está mal trecho, corre desesperado hacia la torre. Tropieza con el cadáver de un perro. Sigue corriendo sin percatarse del propio peligro que corre.
Sube las escaleras con la esperanza de encontrar a su padre sano y salvo. Entra y sólo encuentra un cuadro dantesco; los tres caballeros completamente desfigurados, el cuerpo de su padre con una espada en la espalda, y a un hombre tendido en la camilla.
-¡Por todos los santos que estaban haciendo!
Se limpia sus manos con la camisa y se tira de bruces sobre un libro que cuando lo lee exclama:
-¡PERO QUÉ LOCURA HAN COMETIDO!
Trata de revisar en el desastre, en qué punto su padre dejó  inconcluso el hechizo ,pero una mano lo zumba sobre los libros quemados.
- ¡Brujería!, ¡haz cometido brujería!
 Grita airado el joven Godesha, que sin mediar palabra se lanza sobre el cuerpo del joven. Quiere ver quién es la víctima, pero su asombro es mayúsculo cuando ve que se trata de otro caballero de sobra conocido: ¡Young kells!
¡NO LO TOQUE! -grita Yurimar, la vez que se lanza sobre el hombre, este lo devuelve al piso con un potente guiño de brazo, pero el joven insiste desde el piso:
-SI LO TOCA SU AMIGO MORIRÁ -dice con seria autoridad.
 – ¿Que dices?
 – si toca al hombre de la cama este morirá. ¡Han cometido un grave error!
- Eso se nota a leguas, ¿puedes tú brujo deshacer el hechizo?
–No tengo suficiente información de que hechizo se realizaba, pero sea lo que sea, ningún hechizo se puede revertir. Solo el mago que lo realiza.  O lo termino o se queda así para siempre.
– ¡QUE  ESTÁS DICIENDO!- grita más iracundo Godesha.- entonces termina esa porquería que este imbécil vino a buscar.
-No lo puedo terminar –grita el niño- parece que es un enlace de almas. No sé a quién envió la energía vital- grita entre sollozos el muchacho: -Solo trataré de detener la magia pero debo…
 –Tú no opinas, ¡DESPIERTA A ESE HOMBRE SI NO QUIERES MORIR MALDITO BRUJO!
Yurimar, solo puede detener el hechizo con unas palabras cabalísticas. De inmediato Godesha ordena encerrar al muchacho en el calabozo del castillo y da claras instrucciones de que nadie más sepa lo que paso. Yurimar, toma el brazo de su padre. Se aferra a él. Godesha algo conmovido:
 -¿Era tu maestro?
 – Era mi padre -contesta secamente el niño, Godesha se acerca: –No podrás enterrarlo en el cementerio, debes sepultarlo como proscrito en las afueras de la ciudad -eso lo sé- tampoco puedo permitirte ningún rito sobre su cuerpo.
 Hubo un largo silencio. Yurimar comprendía muy bien su situación. Su padre lo había entrenado muy bien. Retiro los anillos de sus manos y cubrió el cuerpo con su capa. 
Yurimar no pudo contener las lágrimas y cayó llorando sobre el inerte cuerpo del majestuoso hechicero, lloraba desahogando la represa de su corazón, lloraba de no poderle gritar al mundo quien era ese hombre. Lloraba a tal punto que un soldado trato de levantarlo del cadáver pero el chico se opuso.
A Godesha se le ablandó el corazón y ordena, que colocaran el cuerpo detrás de la capilla menor. Luego hablaría con los monjes. Allí se enterraban a los caballeros retirados. Levanta al chavalo del piso pero no tenía palabras para él, era un brujo y  quizás aún no le había vendido su alma al diablo…era joven y podría cambiar su destino. 
Los otros caballeros apenas llegaron comenzaban a investigar lo ocurrido. ¿Porque atacar la ciudad a plena luz? y sobre todo, ¿Dónde están los soldados invasores?  Al parecer se esfumaron en el aire. Preguntaban y nadie supo decir de donde llegaron o por donde huyeron.
Jaky hace el recuento de los daños, Hereth apila a los muertos junto con otros soldados:- ¿solo tres muertos? Y llevan el uniforme de la ciudad de tierra y esos rostros desfigurados, Godesha ¿Qué ocurrió aquí?
Jaky se preocupa.- La torre está demolida, ¡Qué importa! pero ¿Dónde está Young? le ordene entrenar a la nueva guardia. Veo a los reclutas, pero nadie sabe dónde está Young kells.
Al parecer Jaky no sabía que en la torre estaba el brujo, así que Godesha no da más explicaciones:
- La mano de Dios debió calcinar a estos malditos cuando intentaron entra a la ciudad; y de Young no lo sé. Debe estar tras el resto, que al ver la horrenda muerte de sus compañeros huyeron.
- Está bien, si lo ves… dile que es urgente que lo vea, necesito aclarar muchas cosas con él- refuta Jaky desde su cabalgadura.
En una sucia celda Yurimar permanece quieto, con la mirada perdida en la nada. Casi no piensa. Solo está allí inmóvil. La puerta se abre, es Godesha:
-Necesito que despiertes a ese caballero.- ya se lo dije señor; no puedo despertarlo a menos que termine el hechizo.
- Terminar hechizo –dice incrédulo el joven Godesha a lo que Yurimar le responde: - Ese caballero no llegó a platicar con mi maestro. Nadie busca a un hechicero por nada. Godesha se agacha hasta quedar frente a frente con Yurimar
Ese hombre, se llama Young kells. Su padre era un caballero, pero era un vicioso borracho, los abandonó a sus dos hermanos y a él. Ayer, después del ataque me preguntaron por él, no supe que decirles, Juvenal tiene tu edad, Alondra es una chica muy hermosa y si este animal, no despierta o muere será un fracaso más en sus vidas.
Yurimar observa con la mirada seca. ¿Me dejaras ir si lo despierto? Godesha pregunta: -Dime que necesitas
Mientras tanto, Wanky, la hermana de Yurimar, la misma joven que estaba en el camino,  se despierta. Esta maltrecha y aturdida. Unas voces tras de sí la despiertan.
Se trata de un grupo de unos  5 hombres de mal aspecto. Hay otro que se distingue del grupo, con un penacho de plumas azules y oro. Tiene un peto adornado de dibujos prehispánicos. Es muy atractivo. Va montado sobre su Quetzalcóatl. Un pequeño dragón con alas azules.
El caballero arroja un costal con oro. El líder de los mercenarios lo recoge.  El atractivo hombre se vira pero un grito lo detiene. –¡Aquí falta!
-Esa fue la suma acordada.
-Perdí a 3 de mis mejores hombres por matar a tu brujo,¡ paga maldito!
Los hombres sacan sus armas y rodean al guerrero náhuatl.
- No te gusta hacer el trabajo sucio ¿verdad Gabriel? El caballero baja del Quetzalcóatl y camina hacia los mercenario y  en una ráfaga los  decapita : -No…yo hago la limpieza.
Wanky está asustada y sale corriendo. Gabriel siente la presencia y lanza su potente espada cortando matorrales y finalmente quedando incrustada en el tronco de un roble. ¡Debió ser un conejo!
Wanky corre a todo lo que daban sus fuerzas sabe que no puede detenerse. De pronto una luz la envuelve y su vestido sucio y andrajoso se transforma. Una voz desde su interior la llama:
-¡Soy yo! ¡no tengas miedo! Y vuela por el aire.
-¡Solo eso me faltaba!-piensa para si la joven que luce ahora un extraño vestido de guerrera.
En otro lado del profundo bosque un destello como clave morse brilla en la penumbra del bosque.  Un hombre con traje de monje sobre un árbol la envía. La señal es recibida a muchos kilómetros en la frontera con la ciudad de tierra. Un grupo de caballeros aguarda. El líder, un arquero con máscara de plata en forma de cara de lobo la recibe: -¡Confirmado! Asesinaron al Archimago, El hombre toma una flecha, anota el mensaje y la dispara: -¡Vuela con el rey Sadiel! Todas nuestras esperanzas han muerto con él.

Continuará…




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