Thursday, October 17, 2019

Yurimar El mago Caballero (Capítulo 3)

YURIMAR
El mago Caballero
Capítulo 3




Al día siguiente. La princesa está preparándose para salir. Lleva un hermoso traje blanco con bordados de oro que dibujan alegres diseños de flores. Sus doncellas están terminando de peinarla. Alondra está linda, lleva un delicado vestido rosado que hace verla más joven. Sus cabellos color avellana los ha atado en una coleta alta. Ella es la más antigua de las damas de la princesa, es la hermana de Young Kells y Juvenal. Conoce a la princesa desde que eran niñas.

Julia también era mayor que la princesa y aparentemente la mayor de todas ellas, su hermano era Adonaí, uno de los caballeros del rey. Se sabía que habían perdido a sus padres y por eso el rey se hizo cargo de ellos desde niños.
 Julia era alta y rubia, pero era muy callada e introvertida. Ella era la jefa del grupo, no era entrenada en ningún arte más que música, danza y bordado. En pocas palabras, Julia era la maestra personal de la princesa.
Las chicas se ven hermosas. Tanto, que al salir en la carroza, Jaky no pudo contenerse y exclamo:
- ¡Se ven preciosa! -Halago que saco un rubor a la joven Talis que junto a Wanky completaban el séquito de la princesa Luna.
 Jaky casi sin querer, no podía dejar de ver a Talis, el traje la hacía lucir hermosa y fresca no parecía ser la hija de un caballero jaguar sino una dama aristócrata. Su tez morena le daba un aire exótico y exquisito.
Las chicas por fin salen del palacio, atraviesan  un ancho  camino rodeado por enormes ceibas y madroños, de allí recorrerán al trote hasta llegar a Nagranda. No distanciaban más de tres horas de camino. Era una vía poco transitada así que no había problemas con dejarlas ir solas. Jaky confiaba en las chicas guerreras aun que se preguntaba si todo lo que estaba ocurriendo, ataques de los térreos y serpientes que hablan, no pasase a más.
Hereth, quien también había visto salir a las jóvenes, le pregunta a Jaky

-¿Y a que van dónde esa señorita?

-La señorita Luna está muy agradecida con ella, porque no dejó de preguntar por ella desde que enfermara, es una visita de cortesía.
- ¿Y es cierto que la señorita Aurora de Nagranda busca novio? Según oí.
- ¡No es un novio!  Oí rumores que solo quiere un bebé, un heredero, pero no quiere casarse. Dicen que es hermosa, pero tiene el carácter de un basilisco.
 -Sí, debe ser muy hermosa- replica el caballero Hereth casi suspirando.-Dicen que tiene unos ojos tan hermosos que si la miras podrás ver el cielo.
-¡Dedícate a tus asuntos!-reprenden Jaky- Las princesas se casan con príncipes y los caballeros con monjas. Mejor ve a buscar a Young Kells, ya me preocupa la ausencia de este muchacho. Sus hermanos, Juvenal y Alondra no han cesado de preguntar.
-¡Young Kells abusa de su suerte!–Responde con desagrado Hereth.

Ya es casi medio día, y las chicas están a las puertas de la ciudad. Nagranda era conocida como la ciudad de los desiertos por su clima árido hasta cierto punto, ya que por ser costera tenía mucha arena en sus playas. Bañada por el imponente cenote Xólotl, un gran lago de agua dulce. El cenote más grande de los 7 cenotes sagrados. Era una ciudad salida de un cuento árabe. Aristócrata, donde la mayoría de sus habitantes eran comerciantes y habían logrado hacer de la ciudad una verdadera joya arquitectónica.
Lady Aurora espera a sus invitadas a las puertas de su palacio del otro lado de un laberinto de jardines arabescos:
 -¡Bienvenida! querida Luna
Saluda efusiva la esbelta dama de vestidos blancos  y manto violeta
 -¡Gracias por aceptar mi invitación!, espero que tan largo viaje no haya hecho daño a vuestra delicada salud.
Le decía mientras un paje ayudaba a la noble doncella a bajar de la carroza. Luna hace una graciosa  reverencia y contesta:- Es un placer visitar de nuevo a su alteza.
Las doncellas de la princesa Luna permanecían cabizbajas. Les era prohibidísimo ver a la reina de Nagranda directamente. No permanecerían al lado de la princesa solo Julia que era su dama de compañía. Las otras ayudarían a las otras doncellas de la casa a servir, tal y cual estuvieran en el palacio de La ciudad de agua.
En el palacio de La ciudad de agua, el  rey Micenas está inquieto, necesita hablar con Young kells. Ya no estaba frente a Monseñor Delañoz y fingir ser un buen cristiano. Sabe que pronto los térreos atacarán y necesita del apoyo de todos los caballeros. No hay problemas con Jaky, Godesha y los demás, pero Young  Kells era mucho más perspicaz. Y podría representar un problema si desconfiaba de él.
Mientras tanto, después  de almorzar,  las chicas habían decidido dar un paseo a caballo, como era de esperarse, las princesas iban al frente y las damas diez pasos detrás. Wanky trataba de no pensar en su padre y su hermano, poco podía hacer. ¿Y si estaban muertos? ¡No!, se decía, solo hubo tres muertos y todos eran soldados.
Las princesas platicaban sobre el baile que Lady Aurora pensaba dar con el fin de escoger un buen prospecto para sus planes de maternidad; quizás un médico, abogado o arquitecto. Solo un tipo guapo e inteligente decía muy gélida Lady Aurora. Esto molestaba hasta cierto punto a la princesa Luna, ya que había sido criada bajo estrictas leyes de moralidad, pero no lo exteriorizaba y respetaba la decisión de su amiga. El ambiente de la tarde en el lago parecía propicio para esa plática, fría y calculada.    
Entre tanto, ya a mediados de la tarde los caballeros estaban en distintas tareas. Jaky ve una sombra en la torre vieja, abandonada hace siglos. Y no es un hombre que crea en agüizotes ni fantasmas.
-¡Este debe ser Young Kells! ¡Bonito escondite se buscó para estar de ocioso!
 Todos están distraídos en sus labores, y no notan al guerrero atravesar el patio. Jaky sube por los desvencijados escalones y nota luz en el interior del cuartucho. De una potente patada abre la enclenca puerta y la hace astillas. Lo que observa lo deja perplejo. Un niño con botellas y libros, y algo parecido a un  cuerpo tendido en una cama
-¡QUÉ DEMONIOS ES ESTO! ¿QUIEN ERES Y QUE HACES AQUÍ?                         
Yurimar está atemorizado. Jaky entra violentamente arrasando con todo lo que encuentra a su paso.
Yurimar reacciona y toma al descomunal hombre de un brazo y lo derriba. Jaky está vuelto un energúmeno y con su habilidad de caballero lanza al joven por los aires.
Jaky camina hacia el cuerpo y lo descubre y nota con horror que se trata de Young kells.
Yurimar se incorpora y le advierte:
-¡NO LO TOQUE!
Jaky está estupefacto. Casi no puede reaccionar. Y sus ojos parecen salirse de sus cuencas. El enorme hombre con el tatuaje en forma de X solo puede decir una cosa:
-¡Brujería! ¡ESTAS HACIENDO BRUJERIA EN EL PALACIO!
Al oír tal escándalo, los caballeros reaccionan y suben en tropel a la vieja torre. Godesha se les adelanta y trata de detener al iracundo Jaky, pero este no entiende, así que Godesha lo abofetea y le trata de calmar. El colérico caballero no cede y en poco tarda en golpear a Godesha pero este se defiende amenazándolo con una flecha:
-SI NO TE CALMAS AHORA MISMO NO DESPERDICIARE  ESTA FLECHA.
Los demás observan atónitos la escena, nadie dice nada. Godesha auxilia Al joven Yurimar que no se puede mover por el dolor.
Godesha les explica con lujo de detalles lo ocurrido a Young. Lo que enoja aún más a Jaky. Hereth está más sereno que los demás y se atreve a hablar:
 - Entonces lo vas a decapitar a ambos o quemarlos vivos en la hoguera. (Nadie levanta la vista) Si camaradas, el delito de brujería se paga con la vida y si no lo recuerdan, si no lo denunciamos seremos cómplices.
– ¿Serías capaz de denunciar a otro caballero por brujería, Hereth?- bostica Jaky.
– No, yo no. ¡Eso sería traición! Yo haría lo que hizo Godesha -dice el caballero observando a su camarada.
Todos observan a Godesha y Hereth prosigue:-¿Y qué piensas hacer? ¿Decirle al rey que su mejor arma está casi muerto por brujería? Así solo quemarían al muchacho.

-¡Tampoco podemos hacer eso! tiene la misma edad de nuestro querido Juvenal  –grita Jaky.
– ¿Que proponen? El muchacho lo estaba ayudando hasta que Jaky dispersó la poca probabilidad de despertarlo sano-vocifera Godesha
– ¡Oh qué bien! Ahora yo soy el ogro aquí-reclama aún airado Jaky.
 -¡Calma caballeros! Con pelear no resolvemos nada, creo que lo mejor es que la princesa decida; al fin a ella era a la que él quería salvar con lo que hizo -responde con toda serenidad Hereth.
Estando en la discusión algo ocurre, el cuerpo de Young comienza a moverse. Se levanta de la cama y observa algo desorbitado a su alrededor. Juvenal, el hermano menor quien ha permanecido al lado de su hermano grita: -¡ESTÁ VIVO!-pero al tiempo cae por un aventón que le propino su hermano quien huye por la ventana.
 Los caballeros vociferan. Young kells ha tomado un caballo sin ensillar lo monta y sale en tropel hacia las afueras de la ciudad. Los demás hacen lo mismo con sus respectivos animales y le gritan para que se detenga. Pero es inútil. Yurimar trata de aprovechar la situación pero es detenido por Hereth:
-¿Dónde crees que vas muchachito?
-¡Ya déjenme en paz! ¡Manada de locos!
Yurimar corre pero Hereth lo toma y lo sube al caballo:
-¡Aun sigues siendo un brujo!
 Se adentran al bosque pero es difícil seguir a Young Kells. Parece tomar el viejo camino a La ciudad de los leones.
 -¡Está loco!, Ese bosque es muy espeso se perderá.-Grita Jaky
-¡No si lo conoces bien!- responde Hereth
-¡Cansarás a los caballos! ¡Detente Young Kells! ¡Por favor! No te acusaré con el rey todo esto ya acabo- gritaba Godesha desde su caballo.
Hereth toma una boleadora y trata de enredar con ellas al caballo; pero solo logra asustarlo.  Eso es suficiente para derriba a Young kells que cae aturdido al suelo. Los demás de inmediato bajan de los jamelgos y  lo observan con repelo. Jaky desde su corcel negro lo increpa:
-¿Podrías explicar que pendejadas te pasa? Y no o me vengas con “que estoy conmocionado,” es hora que me aclares todo las brutalidades que has hecho.
A  lo que el joven, aún jadeante, responde:
-No se los puedo explicar debo ir a León de inmediato. No tengo mucho tiempo.
– ¿A qué vas a León? El ejército, de allá tiene suficientes problemas como para mandarles otro. Explica de una vez, porque has tratado con brujos—Increpa resentido Jaky
Young Kells tiene los ojos desorbitados trata de atacar pero se da cuenta que lo superan en número y contesta: -Yo no sé quién es ese señor Young Kells Solo sé que debo ir a León. Debo ver a mi esposa y mis hijos.
Todos se ven unos a otros con cara de interrogación
– Young Kells, hermano ¿Estás bien?- dice casi en sollozos su joven hermano Juvenal.
-Creo que la caída le granjeó los sesos-dice en su natural ironía Hereth 
Yurimar entiende de inmediato la situación y le dice al oído a Godesha quien casi se cae al piso por la impresión:
-¡Maldita sea! Esto no puede estar pasando. ¡Es imposible! ¿Crees que los demás lo creerán?
 -Es la única explicación o finge demencia o es otro usurpando su cuerpo -contesta muy serio el joven mago.
Los demás aturdían a Young Kells con preguntas y reclamos. Godesha algo nervioso, se acerca y les dice: -Camaradas, ese no es Young Kells (carraspea) se supone que el susodicho brujo lo iba a devolver. Pero… tal parece otro espíritu tomo su cuerpo.
– ¡Demonio! ¡Invocó al demonio! ¡Young Kells esta poseído por un demonio!- gritaba azarosamente Jaky.
Después de casi un media hora entre explicaciones, insultos y gritos, Jaky comprende lo grave de la situación: -¡Está bien!, llevaremos a él… demo…caballero…a lo que sea que este poseyendo a Young Kells a La ciudad de los leones; pero deberá dejarlo libre cuando cumpla con su deseo post morten y que conste que no lo hago por Young kells, lo hago para que el rey no nos mande a la hoguera a todos.
Como si no tuviesen suficientes problemas, una caravana se les acerca:
 -¡Que lindos! haciendo picnic cuando el reino es casi invadido. -La voz era suave pero venenosa. Era Gabriel, el temido asesino del rey. Venia montado sobre su Quetzalcóatl, una especie de dragón con cara de serpiente, patas de león y alas de guacamaya
-¡Hola Gabriel! ¿Qué tal tus asesinatos el día de hoy? ¿Cuántos perros térreos despellejaste? -contesta sarcástico Hereth.
- Por lo menos hago mis deberes sirviendo a la patria no viviendo de ella -(observa por las aberturas del casco al joven Yurimar)-¿y ese niño? ¿Qué hace aquí?- dice en tono agresivo el caballero Gabriel.
 – Es mi escudero, ¡oh! ¡Lo olvidé! los caballeros dorados no tienen escuderos sería explotación infantil ¡no! –responde ya irónico Hereth
– ¡Ja! es mejor así (voltea a ver a Young kells) ¿Y tú? ¿Sigues desperdiciándote con estos?, tienes potencial, los cruzados no llegan muy lejos, ¡Hazme caso! con los dorados serás alguien.
Jaky decide que es mejor regresar con ellos al castillo, el recorrido lo hacen en silencio y Yurimar va a pie  al lado de Hereth asumiendo su nuevo rol de escudero pero Young kells (o el espíritu que lo está poseyendo)  le extiende la mano:- ¡Sube! –Los escuderos debemos ir al lado de nuestro señor-responde humildemente el chicuelo.
- ¡No seas necio y sube! Debo hacer algo por ti (le guiña un ojo)
Yurimar accede y se monta en las grupas del equino.
 -¡Lo ves Young kells!, ¡Vas aprendiendo! Los verdaderos caballeros defienden al débil -dice desde su bestia Gabriel y Hereth rechina entre dientes:
- Si no se calla le daré una verdadera paliza
- ¡Cállate! Ya sabes que te ama pero no quiere admitirlo- bromea Godesha.
Jaky se sonríe, conoce a cada uno de esos jóvenes y sabe que son bromas de poca importancia. Los otros dos caballeros son más terribles que Gabriel, ni si quiera se sonrieron, llevan las armaduras sucias y manchadas de sangre. Los soldados cabalgan más atrás, regresaron poco más de la mitad de los que partieron.
Una vez en el castillo Jaky y Alexis dan los informes al rey, nada alentadores. Mientras Gabriel y Arcángel ya despojados de sus armaduras, observan al pobre Juvenal hacer el ridículo con el lazo. Yurimar trataba de actuar lo más normal posible ante esos caballeros. Si descubrían que era un mago lo matarían sin piedad. Lo mismo trataba de hacer Young Kells o lo que estuviera poseyéndolo. Se suponía que ese muchacho era su hermano. No le interesaba mucho conocer más sobre esa gente. Pero su amor a la caballería le ganó.
Young Kells se levanta y lo detiene
 -¿Por qué escogiste un arma tan difícil? (toma el lazo y hace gala de sus habilidades, de un latigazo parte un grueso tronco) si lo aprendes a usar bien  es un arma muy poderosa.
– ¿Desde cuándo Young sabe usar la soga? se preguntan anonadados los otros dos caballeros y movidos por la curiosidad se les acercan. Hereth nota la situación y en voz alta le dice:
– ¡Qué bien Young Kells, has entrenado! pero ¿Qué tal te va con la espada?- Hereth, le pasa una espada y le dice al oído
 – Young no sabe usar la cuerda, ¡idiota!
Una voz de lejos le grita: -¡Hey Hereth!, ¿Piensas seguir desgastando a Young? ¡Ya déjalo descansar!
- Sabes Hereth-le dice el espíritu que posee a Young kells- Esos tipos te quieren ver muerto
- sí, no saben que el sentimiento es mutuo- responde sonriente el caballero.
Una vez terminados los entrenamientos los muchachos se van cenar y luego a descansar. Young kells pasa frente a un espejo y exclama:- No es agradable verse en el cuerpo de otro
– Hereth esta extrañado:-¿De veras estas en el cuerpo equivocado? yo creí que solo fingías Young Kells…bueno… ¡Quiero decir que te moriste!
 –¡O algo así!–Responde el joven guerrero -Solo recuerdo la batalla… las flechas cayendo un profundo dolor en el estómago y mis camaradas huyendo luego todo se puso negro y luego vi este cuerpo y un jalón hacia él.

 – ¿Te dejaron morir?
– sí, sí se puede decir, mis compañeros eran pocos... alguien tenía que llevar la noticia a mi esposa- el caballero sigue observando su reflejo en el espejo y lanza un leve suspiro y prosigue. 
- Tú me recuerdas a mí.
-¡Vaya! No sé si sentirme halagado o asustado. -responde Hereth entre carcajadas

El grupo de caballeros dorados (título auto nombrado por ellos mismos) se acerca.
-¿Hablando de amor? Vayan con sus cochinadas a otra parte.
 -Gabriel y su cáustico sentido del humor jejeje –responde Hereth.
-¡Ya váyanse a dormir!-grita otra voz desde las alcobas.
Hereth y Young Kells se despiden. Saben que mañana será un largo día.
A la mañana siguiente Jaky despierta a sus camaradas
-Logré convencer al rey de darnos permiso de ir a La ciudad de los leones ¡Levántense y vamos! -dice en voz baja Jaky- pero bajo que excusa -le replican. – le dije que sospecho que los térreos entraron por la parte fronteriza con ellos y quizás estén esperando en las calizas. Son tierras muy áridas y nadie quiere hacer de guarda frontera allí.
- Excelente idea-dice Godesha apurándose en ponerse los pantalones
Jaky se levanta y se dirige a Young Kells -Ya no habrá necesidad de que hables con rey, le di tú informe de la invasión. Hice que concordara con lo que yo vi
-Le dijiste que estuvo contigo todo el tiempo-le expresa Hereth 
– Si, y que luego se fue corriendo tras ellos a La ciudad de los leones. Es un plan a prueba de pendejos. ¡No podremos fallar!- decía  Jaqui entre susurros.
No hubo dudas de la inteligencia con que Jaky resolvía el problema. No se dirigieron la palabra después por temor a que los otros caballeros hicieran algún comentario fuera de lugar.
Al amanecer todos están listos para partir se notan tensos y prefieren no hacer ningún comentario, desayunan en silencio poco acostumbrado, lo que llama la atención de los otros caballeros:
-¿Y esos adónde van? y que extraños se comportan – pregunta Alexis a sus compañeros. Un atractivo caballero de ojos verdes y piel tan blanca como la leche.
- No lo sé ni me interesa, pero están demasiado callados- contesta Arcángel, el caballero más guapo y hermoso del grupo. Lleva el cabello largo atado en una trenza. Tenía ojos azules como el cielo, Una altura sobresaliente y piel color sonrosada tan pura como la de un bebé. Nadie sabía su verdadero nombre pero decían que se parecía al Arcángel Uriel del vitral de la catedral, y prosigue:
- Debe ser que por fin se comportan como caballeros.
 – No lo creo, Hereth dejó dormir al joven Yurimar en el establo; de ser su escudero debe ser así, a hacerlo dormir más cerca, como en la cocina ¿No te parece?- decía arcángel apurando su desayuno
 – ¡No conoces lo egocéntrico que es ese Hereth!- replica Alexis
– No, esos se traen algo. He notado que Young Kells está distraído. Como si no fuese el mismo. ¡Algo muy raro está pasando!-interviene Gabriel quien no despegaba los ojos de Hereth y los demás.
 – No te preocupes Gabriel, debe ser por lo del ataque que recibieron- dice seriamente Alexis
- Si ¿Cuál ataque?-decia sin dar la cara
- ¿No lo supieron? destruyeron la torre del Archimago por suerte y Young Kells hizo un gran esfuerzo y los hizo huir.- sentencia el atractivo Alexis.
Alexis y Gabriel  cruzan mirada. Hay algo siniestro en todo esto.
Arcángel: -¿Qué se traen ustedes? ¿Y quien e ese Archimago? ¿Algún enemigo del rey Micenas?
- Los soldados encontrados  eran  invasores de  La ciudad de tierra. La guerra es inminente. Ya lograron entrar  hasta el pueblo.

Esto deja inquieto a Arcángel  sabe que Leardes y los demás caballeros faltantes, se pondrán mal con esa noticia, pero ¿Qué  tenía que ver con ellos el Archimago? Solo sabía que provenían del mismo país, y que el tal Archimago hizo algo muy grave y por eso lo encerraron en la torre. No me sigo preocupando.-pensaba en sus adentros- Debo estar muy tenso -se decía mientras sarcásticamente le sonreía a Hereth que ya partía con sus camaradas.

 Ya te lo dije Hereth, él te ama pero no sabe cómo decírtelo – se burlaba Godesha desde su caballo blanco.
Yurimar va caminando tras Hereth como lo haría un escudero y trata que los otros caballeros no los sigan. Young nuevamente ayuda al joven y lo sube junto a él en su caballo.
Ya habían recorrido gran parte del camino. Cuando llegan a un  claro del bosque lleno de madreselvas y manglares de pronto Young kells sale corriendo a todo galope.
 -¿Dónde vas? ¡Espera!- le gritaban todos los caballeros.
 De la nada sale una flecha que hiere en el hombro a Jaky haciéndolo rodar por el suelo al tiempo que grita:-¡EMBOSCADA, EMBOSCADA!
Los  demás caballeros buscan posiciones pero la lluvia de flechas se los impide. Tratan de esquivarlas con los escudos pero observan varias figuras femeninas ¿Quiénes son? Una de las muchachas se levanta y arrastra a otra que yace tras un arbusto, pero el ataque se reanuda a la voz imperiosa de ATAQUEN. Es imposible moverse las flechas caen de todos los flancos. Jaky reconoce a la princesa Luna protegida bajo el escudo de Talis. Mira a su alrededor buscando de donde procede semejante ataque y observa a uno indios sobre las copas de los frondosos árboles.
– ¿TODOS ESTÁN BIEN?
– ¡NO LO SÉ! – le contestan
 Con el brazo ensangrentado y sobreponiéndose al dolor puede ver a Godesha abrazando a la otra dama de la princesa completamente a merced de los arqueros.
Una voz apagada sale de los árboles. Es un hombre que va vestido de negro no se le ven ni las manos, lleva una máscara de plata en forma de cara de lobo que cubre completamente su rostro:
Caballero Lobo:- Mí odiado Godesha ¡Que disgusto es verte!
 Godesha:– ¿Qué quieres Lobo?  No puedes atacar de frente y te aprovechas de niñas débiles e indefensas.
-caballero Lobo: -¿Por qué asesinaron al Archimago? Sabes que lo necesitaba con urgencia, ¡Perro desgraciado! He tenido compasión de ti por las oraciones de tu madre, pero ni estamos frente a ella ni es Matagalpa. Así que a como lo prometí te voy a despellejar vivo, ¡Maldito desgraciado!
 Lobo levanta la mano y ordena otro ataque. Godesha poco puede hacer desde el suelo, es arquero y sabe que el arco es un arma a distancia. Jamás podrán derrotar a un arquero sino con otro arquero. Pero no puede usar su arco; tardaría mucho en apuntar y disparar.
 Las flechas comienzan a caer… pero ¡Algo ocurre! Una descarga de energía hace polvo en el aire a las flechas.
 -¿Que sucede aquí? ¿Usas ahora brujería ahora?
Sin más ni más, una soga cruza el cielo y da un fuerte latigazo a Lobo que cae del árbol quien muy enfadado saca el arco y apunta a la cara de Godesha quien se defiende con los pies sin soltar a la chica. La soga es de Young Kells pero algo invisible la manipula. La cuerda se sostiene sola en el aire. 
 Otra ráfaga de aire hace temblar el piso y los arqueros de Lobo se asustan a lo que este responde.


- ¡Maldito brujo! Yo también se pelear con magia y dando un silbido sale desde el espeso bosque un hombre gigantesco hecho de madera. Se trata de un Golem e inicia un frenético ataque a la orden  del caballero lobo.
Lobo da otro silbido y sus arqueros se retiran no sin antes dejar una amenaza a Godesha:- Si te vuelvo a ver será para llevarme tu piel maldito Godesha- y se retira dejando a los caballeros con el muñeco de madera que golpea todo aquello que se mueva. Los caballos están asustados y los caballeros hacen lo que pueden para contener al muñeco pero poco pueden hacer. Cada flecha o lance de espada es inútil  contra el muñeco.   Yurimar ordena con suma autoridad:
-¡NO SE MUEVAN!
Todos obedecen más paralizados de miedo y el Golem se detiene justo cuando estaba a punto de descargar un golpe en la cara de Godesha quien no soltaba a la chica. Yurimar corre hacia el Golem y este voltea y reinicia el violento ataque. 
El golem lanza un tremendo golpe a Yurimar. El joven  lo esquiva y un segundo golpe lo arroja contra el suelo. Young Kells  toma la cuerda y hábilmente  ata una mano del muñeco. Hereth instintivamente lo ayuda. El muñeco pierde equilibrio y cae pesadamente a tierra. A pocos metros de Godesha que yace abrazando a la chica. El golem con el brazo libre  intenta golpear a Godesha pero una ráfaga de viento lo impide. 
Yurimar corre  hacia el golem e intenta barrer de un manotazo al joven mago.  

Yurimar lo esquiva y de un puñetazo en la boca del muñeco lo derriba. Ha tomado un papel y de inmediato este se incendia. El muñeco cae pesadamente tomando fuego como un tronco seco.
Yurimar jadeante observa que todos estén bien.  Hereth y Young Kells lo socorre y le pregunta:
-¿Eres mago o caballero?
-¡Ambos!- responde el joven aun jadeando.
Hereth corre a auxiliar a las mujeres que estaban en los matorrales y nota que es una noble por sus vestidos.  La toma entre sus brazos y delicadamente la coloca en el piso. Se levanta y sacude su vestido. Es Lady Aurora. Por fin reconocen quienes eran las mujeres que salen de sus trincheras. Las damas de la princesa. 
Godesha abre los ojos y entre sus brazos sostiene a Wanky que muy asustada se incorpora.
La princesa Luna y su séquito están a salvo

Talis auxilia a Jaky que está casi desmayado por la hemorragia. Young kells se acerca y trata de ayudarlo. 
Jaky: -¡Qué demonios te ocurrió Young Kells! Por tu culpa casi nos matan.
Young Kells: - Si, por mi maldita culpa pude salvar a las señoritas  y tirarlas al monte para que no fueran atravesadas por un indio flechero de Matagalpa. Por cierto ¿Quién es ese Lobo?
  Las emociones están a flor de piel. Yurimar  observa con triste mirada a su hermana Wanky que desaliñada por la batalla aún permanece a lado del Joven Godesha. Ella hace como que no lo conoce y baja la mirada.
Yurimar:–Wanky ¿No me preguntarás por papá?
Wanky:– No sé de qué habla joven a usted no lo conozco – contesta seria la joven.
La princesa Luna aun aturdida por el suceso interviene:
 -¿Qué sucede? ¿Quién es el chico?

El pobre Jaky con costo puede vivir y no sabe que decir.
Yurimar: –¡No hagas como que no me conoces Wanky! ¡Soy tu hermano! ¡Nuestro padre está muerto!-imputa Yurimar.

Todos observan atónitos pero en silencio. Están aturdidos y no saben cómo reaccionar, Las tres damas de la princesa estas asustadas. Talis trata de contener nuevamente la hemorragia:
 -Le retirare la flecha te dolerá advierte la joven
-¡Solo hazlo y entiérrasela al estúpido de Young Kells! -Responde Jaky.
Con mucho cuidado el joven retira la flecha de un jalón y el enorme caballero cae rodando del dolor. La herida es profunda pero de suerte y la saeta no estaba envenenada.  Talis de debajo de la enagua rompe un largo trozo de tela y envuelve el brazo de Jaky:
- ¡Sanará pronto! es usted muy fuerte.

Mientras tanto los fugitivos invasores se han refugiado en el espeso bosque. El hombre enmascarado esta que baila de la rabia:
-Ese maldito de Godesha me las va a pagar caro – vociferaba mientras era observado por el caballero Linus
- Te lo dije – amonesta Linus- Ellos mataron al Archimago ¿Qué piensas hacer ahora?
 – ¡No lo sé! Ese hombre era la última esperanza; Sadiel no podrá recuperar el trono de La ciudad de agua si no es liberado de ese hechizo, ni yo seré humano nunca más.
 - Que pensaban hacer ¿asesinar a la princesa Luna?
– ¡No, yo no llegaría a tal extremo! Todo salió por casualidad. Vimos pasar el cortejo y pensamos solo en recuperar pertrechos. Pero no contaba con que el inútil de Godesha y sus compañeros aparecerían tras ellas.
-¡Oye! Pero la princesa luce muy sana ¿Acaso no padecía de una rara enfermedad?
- ¿Qué se yo? Quizás por fin el rey Micenas logró curarla de su hechizo- responde el caballero Lobo con cierta indignación.
Por otro lado nuestros amigos, llegan a una fortaleza cuyas puertas están  custodiadas por dos gigantescos leones de mármol. Ambos esculpidos con armadura y todo. Yurimar camina al lado de Hereth, ya que Young Kells cabalgaba al lado de la princesa para protegerla. No deja de ver a su hermana con ojos de rabia y dolor. Hereth toma la palabra y con discreción le pregunta a Julia porque estaban camino a León y solas a lo que la joven le contesta: - Es por la fiesta. Lady Aurora dará un banquete donde pretende escoger esposo nos dirigíamos a León en busca de los manteles y la cristalería, ella no confía las cosas delicadas a los criados.
Lady Aurora observa de reojo al atractivo caballero Hereth.
Por fin casi al atardecer llegan a la ciudad. Young kells examina a su alrededor con cara de aflicción. Se baja del caballo y sigue como buscando algo.
- ¡Ya llegamos a la ciudad! ¿Cuál familia buscas?-Interroga Hereth
 La princesa Luna está extrañada así que pregunta:
- Sir Jaky, podría informarme ahora mismo ¿Por qué están ustedes aquí y porque mi mejor caballero parece un desquiciado?
Young está desesperado:- ¿Que está ocurriendo?- dice casi gritando-¿Dónde está mi casa? Se supone está frente al convento. ¡Veo el convento pero no mi casa!
- ¿Que te ocurre? replica con fuerza Jaky: -¡Cómo es que no reconoces la ciudad! 
Hereth le replica más sereno dime hace cuánto tiempo te ocurrió esto
 – ¡No lo sé! No conozco ni a su princesa ni a tu famoso rey Micenas
 – ¿Qué dices? ¿Cómo que no lo conoces?-Replica afanado Hereth
– Yo solo sirvo al rey de La ciudad de los leones.
Todos quedan confundidos y aún más la princesa Luna quien solo se limita a observar. Hereth tomando fuerzas le dice con voz temblorosa:
 -Dame la fecha en que ocurrió tu muerte
A lo que el caballero contesta alterado:- Solo recuerdo que peleábamos contra los matagalpas, los flecheros nos rodearon y mis compañeros corrieron, ¡No lo sé! solo sentí un fuerte dolor en el estómago y solo recuerdo ver este cuerpo tirado en el diván, ¡Oh mi señor, mis hijos, mi esposa!
 – ¿Te refieres a la guerra de León y Matagalpa? -Interviene Godesha-¡Pero eso ocurrió hace más de treinta años! ¿Cómo puedes traernos sin saber que estén vivos? Ya esos niños deben ser hombres y piensas que te van a esperar tanto tiempo.
Yurimar hace unos giros con la mano y dice en susurro unas palabras cabalísticas. De pronto Young se baja del caballo y casi corriendo busca la casa. Hereth casi llorando lo toma del brazo y le contesta:
-El único caballero que murió en esa batalla fue mi padre Galvino de León… - si tu madre se llama Rosa y tu hermana Ayane- Hereth no soporta y llora –nadie sabe el nombre de mi madre y el de mi hermana nunca lo he dicho… la casa es el hotel, mamá decidió convertirla en hotel era demasiado grande para mi hermana y yo.
 El caballero voltea a ver algo aturdido a Hereth, de pronto su cuerpo comienza a brillar de manera sobrenatural y aparece un rostro distinto, más bien parecido a Hereth quien es atrapado por la luz y continúa: -¡Padre! Te he extrañado tanto, nos hiciste tanta falta…
Una mujer sale del hotel va vestida de negro es algo madura se trata de la madre de Hereth tras ella unos niños y una joven mujer, los chicos lo tocan y también son envueltos en la luz. Hereth prosigue:- ¡Estos son tus nietos! Los hijos de tu hija mayor, Ayane. Yo seguí tu huella y soy caballero del rey ahora.
El noble caballero besa en la frente a Hereth y este se arrodilla ante él. El espíritu voltea a ver mientras flotas suspendido en el aire:- ¡Mi amada esposa, mi paloma! Me diste un varón y mi dulce bebé se ha convertido en madre de dos ángeles, has criado bien a nuestros hijos ya nada me retiene ya puedo descansar en paz.
La luz se disipa y una suave brisa sacude las flores de sacuanjoche, la madre de Hereth está conmocionada y cae desmayada. No puede creer la visión que acaba de ver.  Su hija al igual está emocionada hasta el llanto y se abraza a su hermano. El cuerpo del caballero cae suave y apaciblemente ante la vista de lo los boquiabiertos caballeros y las damas que están confundidas y estupefactas.
 La princesa exige una explicación a Jaky que le confiesa todo el incidente con lujo de detalles. Nadie quiere hablar, todo es tan confuso. Godesha se acerca a Yurimar que está sumido en sus propias preocupaciones: -Dispénsame niño pero debo saber si Young está vivo  o muerto. Yurimar lo examina con cuidado y le contesta debemos esperar a mañana por el momento parece que solo está dormido
-¿Su alma está bien?-insiste el joven caballero
- ¡No te preocupes! (se sonríe) ningún demonio se le acercará ahora. Esperemos a que mañana despierte
– ¿Y si no despierta?
- ¡No creo tener tan mala suerte! ¡Todo estas bien! debe de despertar como el caballero Young kells
 Yurimar nota la gran preocupación del caballero y le contesta – Ya la princesa sabe todo me puede acusar de brujería y quemarme en la hoguera y ustedes no podrán defenderme. Si este hombre no despierta mañana yo estaré muerto. Y se retira a un rincón de la cocina del hotel.
Godesha comprendió las palabras de Yurimar y se retira a una de las habitaciones. Jaky quiso alquilar el hotel para la princesa y su corte; pero la hermana de Hereth se lo impidió. Las cuentas correrán por la casa. Debían dormir allí, ya que era algo tarde para regresarse a Nagranda. La cena fue servida, pero casi no comieron bien. Todos estaban demasiado aturdidos como para pensar en comida. Las princesas dormirán en las habitaciones reservadas. Y los caballeros en las demás. Wanky mira de lejos a su hermano y trata de hablarle pero sabe que tendrá que confesar a la princesa la verdad.
Continuará.

Yurimar El mago Caballero (Capítulo 3)

YURIMAR El mago Caballero Capítu lo 3 Al día siguiente. La princesa está preparándose para salir. Lleva un hermoso traje b...